A diferencia de lo que sucede con los consumidores finales, aceptar e incorporar las nuevas tecnologías supone un reto para las PYMEs y microempresas españolas. Y aunque durante la última década se ha dado un avance importante hacia la transformación digital para PYMEs de nuestro país, todavía son muchas las PYMEs y microempresas que no cuentan con un plan de digitalización serio.

Esta falta de concienciación sobre los beneficios de las innovaciones que traen las nuevas tecnologías supone un freno a la hora de optimizar procesos internos que mejoren la eficiencia, y los resultados económicos, de muchos negocios.

Algunos datos de referencia sobre la transformación digital en PYMES españolas

En estos momentos, solo el 19% de las PYMEs cuentan con un plan de transformación digital o digitalización, lo que supone que tan solo un pequeño porcentaje de empresas están aprovechando al máximo lo que las tecnologías actuales pueden ofrecer. Innovaciones como el cloud computing o la presencia en internet mediante una página web optimizada a nivel SEO, pueden ofrecer a las microempresas o PYMEs que las utilicen una ventaja competitiva a la hora de conseguir más clientes o para automatizar y optimizar procesos que mejoren la experiencia final de los clientes.

En el año 2015, cerca del 28% de las microempresas tenían presencia en internet con una página web propia y conexión permanente a internet, frente al 76% de las PYMEs que contaban con esa misma tecnología básica e indispensable en nuestros días.

El anteriormente mencionado cloud computing, una de las tecnologías que más peso ha tenido en el proceso de transformación digital para PYMES, permite que las empresas puedan tener toda su información online disponible para trabajar con ella en cualquier momento y desde cualquier lugar. Y todo sin verse limitadas por la capacidad del dispositivo físico desde el cual se acceda a los datos.

En este caso, el cloud computing, a pesar de ser una de las innovaciones más útiles para optimizar procesos de trabajo, hace poco tiempo tan solo el 15% de las PYMES empleaba estos servicios. Mientras que, por su parte, las microempresas apenas llegaban al 5% en su apuesta por hacer una inversión en digitalización.

Razones por las que llevar a cabo un plan de digitalización para PYMEs

No se puede ignorar que los consumidores recurren a internet con cada vez más frecuencia antes de realizar una compra. Tanto para resolver sus dudas contactando con la propia compañía, como para informarse en las redes sociales de opiniones externas. Y eso sin olvidar que el número de ventas online crece cada año. Por lo que comenzar a tener presencia online como parte de la transformación digital es el punto de partida que toda empresa necesita. 

Todos esos factores, junto a los beneficios que trae optimizar procesos con las nuevas tecnologías existentes, llevan a la necesidad de crear un plan de digitalización a corto y largo plazo.

¿Pero qué ventajas tiene esta transformación digital  y por qué es necesaria?

  • Captación de nuevos clientes: contar con presencia en internet a través de un sitio web propio, es el primer paso para captar clientes online. Ya sea mediante la implementación de un ecommerce, mediante un sistema de chat de atención al cliente o una lista de preguntas frecuentes, una página web o la presencia en redes sociales puede suponer una fuente natural de potenciales clientes.
  • Optimizar procesos de trabajo: contar con equipos informáticos actualizados, programas informáticos especializados en algunas tareas como los CRM, o emplear servicios de cloud computing reducirán el tiempo necesario para la gestión de los pedidos o tareas internas, con la consecuente mejora en el rendimiento global para toda la compañía al liberar carga de trabajo y poder dedicar más tiempo a otras actividades.
  • Reducción de costes: la digitalización para PYMES mediante los servicios de acceso online de cloud computing permite que las empresas no necesiten destinar recursos a la compra de nuevos componentes internos para guardar la información o trabajar con ella. Al realizar una inversión en digitalización, se logra reducir el coste de mantenimiento de equipos y se evitan potenciales brechas de seguridad por un equipo desactualizado.
  • Trabajo remoto: al poder acceder desde una gran variedad de dispositivos a los servicios en la nube, se logra agilizar el trabajo interno en cualquier momento que sea necesario. Si hay que añadir, modificar o eliminar información interna, se puede hacer fácilmente desde cualquier lugar y de forma inmediata.
  • Copias de seguridad ante fallos: la digitalización para PYMEs tiene la ventaja de contar con respaldos de seguridad que protejan la información ante una avería o un accidente dentro de la empresa. Al poder automatizar las copias de seguridad, o acceder a esa información en la nube, se logra optimizar procesos de mantenimiento gracias a que pueden programarse las copias de información importante. (Si quieres saber cómo realizar una copia de seguridad en Windows, haz clic aquí para ver la guía completa)
  • Mejora de la imagen corporativa: contar con un sistema de trabajo basado en las últimas tecnologías disponibles, junto a una presencia online cuidada, permite ofrecer una atención al cliente y un servicio de calidad que refuerce una imagen positiva de la compañía.

Como se puede ver, invertir en digitalización supone una serie de mejoras, más que interesantes, para cualquier empresa. Incluso cuando se trate de microempresas, los costes que puedan suponer los cambios de equipos o servicios extra que contratar, supondrá a la larga una gran mejora en tiempo y calidad de trabajo. Lo que permitirá ofrecer una mejor experiencia final tanto para los clientes como para la propia empresa.

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