La transformación digital y la mejora de la experiencia del cliente son dos pilares fundamentales a la hora de ofrecer nuestros servicios a los consumidores. De esta forma, los avances tecnológicos han propiciado una serie de cambios en nuestra vida diaria. Por ejemplo, se pueden realizar compras de objetos de todo tipo sin depender de una persona física y sin la necesidad de salir de nuestra casa u oficina. Sin embargo, pueden producirse problemas técnicos que dejen sin servicio a nuestra plataforma de ventas. Para mitigar sus efectos, la asistencia remota es la solución ideal. Es una forma de diagnosticar la gravedad del problema y de corregirlo lo antes posible. En este artículo explicamos una serie de ventajas que benefician a las empresas.

¿Qué es la asistencia remota?

Podemos definir a la asistencia remota como un método de solución de problemas técnicos por el cual una persona especializada toma el control de la infraestructura informática para solucionar una serie de problemas de forma remota. De esta forma, se evita el desplazamiento físico del técnico, ahorrando tiempo y dinero.

Para hacer uso del soporte remoto es necesario que exista una conexión a Internet y que se haga uso de una aplicación que permita la conexión. Son unos requisitos bastante sencillos de cumplir en cualquier empresa en proceso de transformación digital. A continuación, enumeramos cinco ventajas de la asistencia remota.

1. Reducción de tiempos con la asistencia remota

El soporte técnico convencional suele consistir en transportar un equipo informático a un taller, en el cual se procede a realizar una reparación minuciosa del aparato. Finalmente, se devuelve a la oficina. Este tipo de soporte supone una gran demora y un gasto innecesario de tiempo y dinero. Mediante el soporte remoto se pueden realizar reparaciones simples o diagnosticar problemas de una índole más grave. A modo de conclusión, de esta forma se puede solucionar el problema antes, reduciendo el impacto en la empresa.

2. Reducción de costes con la asistencia remota

Al no ser necesario el desplazamiento presencial de un técnico a la oficina en la que la empresa realiza su actividad, se elimina el coste de desplazamiento. Además, al solucionar los incidentes de forma remota también se reduce el tiempo que ha sido necesario para realizar la intervención técnica.

3. Beneficios para el medio ambiente

Al no tener que desplazarse el técnico se evita un traslado innecesario. De esta forma, se liberan menos gases contaminantes a la atmósfera, mitigando los efectos sobre la capa de ozono y el calentamiento global.

4. Soporte menos invasivo

En el caso de las pequeñas empresas, su actividad se desarrolla en un espacio reducido. Si se realiza la asistencia remota ya no es necesario tener a un técnico ocupando espacio en sus propias instalaciones. Para empresas más grandes, existe la ventaja de no tener a un técnico con acceso potencial a zonas sensibles de la oficina en la que se custodie, por ejemplo, información personal. Si el técnico trabaja desde sus propias instalaciones, el espacio se aprovecha al máximo.

5. Mayor flexibilidad horaria

Los horarios más flexibles permiten realizar tareas de mantenimiento en horas que perjudiquen menos a los clientes y a los propios trabajadores, como por ejemplo de madrugada, sin afectar al propio horario comercial. Se puede, por tanto, concertar el mejor momento para ambas partes.

A modo de conclusión, la asistencia remota ya lleva unos años implementada en multitud de empresas, con unos buenos resultados. Está demostrado que el soporte remoto mejora la calidad de los servicios de una empresa, especialmente si está en proceso de digitalización, a la vez que supone un importante ahorro en costes económicos y de tiempo.

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